viernes, 26 de enero de 2018

LA PARROQUIA SAGRADO CORAZÓN DE ARICA: UN SINGULAR TEMPLO PIRAMIDAL CON EL LEGADO DEL PADRE RUPERTO LECAROS

Fuente imagen: Soychile.cl.
Coordenadas:  18°29'3.88"S 70°18'16.52"W
Uno de los templos más curiosos de Chile es el de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Arica, ubicado en la punta escuadra que se forma por la avenida 18 de Septiembre con calle Esmeralda, en la manzana triangular que completa la calle Caupolicán a espaldas de la misma iglesia y las casas de la villa que allí existe. Su dirección exacta es 18 de Septiembre 1630.
El edificio está en las dependencias parroquiales y recibe su forma por tres caras triangulares, las que se alzan con su característica silueta en un barrio de casas más bien bajas, por lo que la alta cruz que la corona, también estilizada y en líneas acordes a esta arquitectura, destaca desde varias cuadras alrededor. Una cómoda plazoleta se extiende frente a su entrada principal, absorbida también por el carácter religioso del conjunto.
La historia de este recinto parroquial de inconfundible forma, está ligada indivisiblemente a la biografía de uno de los personajes más importantes de la vida religiosa nacional de nuestra época: el sacerdote Ruperto Lecaros Izquierdo, fundador y primer párroco de la misma casa. Curiosamente, sin embargo, no hay muchas fuentes recordándolo en internet.
Nacido el 17 de febrero de 1915 en Santiago, Ruperto era hijo de don José Antonio Lecaros y doña Teresa Izquierdo; fue el cuarto de siete hermanos, entre los que estuvieron los empresarios comerciales Fernando, José Antonio y Sergio Lecaros. Estudió en el Colegio de los Sagrados Corazones de los Padres Franceses, en la Alameda de las Delicias, pasando después a la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, al tiempo que trabajaba en la fiscalía de la Caja del Seguro Obrero y tenía pequeños coqueteos con el mundo de la política. Se tituló de abogado en 1943, presentando una memoria relacionada con el derecho marítimo.
Padre Ruperto Lecaros, siendo joven. Fuente imagen: blog Csincero.blogspot.cl.
Lecaros, ya en sus últimos años. Imagen del archivo parroquial.
Tijerales de fierro de la Parroquia Sagrado Corazón, en plena construcción. Fuente imagen: blog Csincero.blogspot.cl.
Sin embargo, cuando falleció su padre, Ruperto comenzó a integrarse a la Compañía de Jesús y allí encontró la vocación de su vida. Con el Padre Jaime Ripoll, realizó ocho días de ejercicios de discernimiento, entrando así al noviciado de la congregación el 22 de julio de ese mismo año de 1943, a los 28 años de vida, renunciando con esta decisión a un promisorio futuro en el mundo de las leyes. Sus estudios religiosos los realizó en el Colegio San Ignacio de Loyola de Santiago y en el Colegio Máximo de San José, en San Miguel, Argentina, siendo ordenado allá sacerdote el día 19 de diciembre de 1953.
El Padre Ruperto llegó a Arica pocos años después, trabajando como profesor en el Colegio de San Marcos, que en ese tiempo estaba bajo responsabilidad de los jesuitas. Pasó a ser párroco de San Marcos de Arica a partir de marzo de 1965.
Desde ese momento, y a pesar de ser recordado como alguien quitado de bulla, el Padre Ruperto se volvió un personaje sumamente querido en la comunidad local, además de uno de los más populares de su época, hasta que dejó el cargo parroquial el diciembre de 1968, pero permaneciendo en la ciudad de Arica. Don Rupa, le apodaban la feligresía y sus amigos.
Fue entonces cuando se involucró en la idea de crear una parroquia nueva para la comunidad ariqueña, desplegando una campaña especial de recolección de fondos y búsqueda de apoyo de las autoridades religiosas y políticas. El proyecto había sido abordado y aprobado por la Junta de Adelanto de Arica (JAA), que desde 1958 funcionaba llevando adelante el programa de desarrollo del entonces Departamento de Arica, operaciones en las que se mantuvo hasta su cese de actividades hasta seis años después de la construcción de la parroquia.
El lugar conseguido para levantar el edificio y las instalaciones religiosas de la flamante Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, fue un terreno cerca del recientemente inaugurado Estadio Carlos Dittborn y de la actual Población Maipú Oriente, en la avenida 18 de Septiembre. Las obras comenzaron en los años sesenta con los planos arquitectónicos de Patricio Moraga y Luis Morales, quedando terminadas en 1970. El viernes 5 de junio de ese año, el templo fue consagrado y el Padre Lecaros asume como su primer párroco.
Estructural y arquitectónicamente, se trata de un enorme armazón mecano armado, con paneles de madera formando el un domo piramidal y sobre un zócalo de ladrillo y albañilería circular de muros zigzag formando la nave única, con vanos intermedios entre ambas alturas en donde se encuentran vitrales de dolores  y tragaluces del edificio. Exteriormente, las vigas metálicas de los estribos exceden incluso el perímetro base de los muros, con sólidos anclajes que caen sobre la propia plaza o los contornos. Su estilo navega, así, entre conceptos modernistas o estructuralistas y la ingeniería funcional del armado en hierro, no muy desconocida en una ciudad con ciertas características de puerto industrial, como es Arica.
Interiormente, los conspiranoicos estarían de plácemes con la cantidad de alusiones al triángulo que podemos encontrar en los cruces de vigas, los zigzagueos de los muros, los marcos de los ventanales de colores y un particular el diseño del artístico sagrario de roca canteada, que sería posterior a la fundación del edificio. Hay algo de sentido brutalista en la forma en que se dejaron a la vista los cruces y ensambles de la enfierradura interna.
Sobre el altar mayor, cuelga la figura del Cristo Crucificado, alineado con el acceso principal al templo por el lado de la plaza. Todas las entradas, incluidas las laterales, están enfiladas hacia el presbiterio.
La solución para la distribución de pasillos, iconografía religiosa y bancas de oración dentro del recinto, es parecida a la que se observará muchos años después en casos como la Parroquia de Santa María de los Ángeles de Reñaca, con un perímetro circular de disposición de puestos para los fieles y altares-capillas laterales, todas rodeando el frente del presbiterio en forma levemente radial, pero no exactamente como lo haría un hemiciclo. Su capacidad de público es más bien baja, por lo mismo, pero cómoda.
Actualmente, la imaginería religiosa del contorno excéntrico de la nave única incluye: un cuadro de la enigmática Virgen de la Leche (amamantando al Niño Dios, patrona de las madres y de quienes quieren serlo), una efigie de Santa Rita de Casia sobre un pedestal de madera (patrona de causas imposibles, con placas de agradecimientos), la infaltable estatuilla policroma de San Expedito (también con muchas placas), un altarcillo con la Virgen de la Inmaculada, una imagen mural de Jesús Crucificado polícromo, la estatua del Sagrado Corazón de Jesús y otras que interpreto de San Pío y Santa Teresita de los Andes.
Afuera del templo, por el lado de la avenida, también hay una suerte de gruta abierta construida en tiempos posteriores a su inauguración según entiendo, con la imagen del Jesús del Sagrado Corazón, como una capilla destechada y al aire libre.
Cabe comentar que este edificio es una de las pocas obras arquitectónicas de Arica que podríamos definir con rasgos derivados de las escuelas modernistas y postmodernistas de vanguardia del siglo XX, junto con otros casos como el Terminal Rodoviario (la otra gran pirámide de la ciudad) de Raúl Pelegrin, culminada en 1976, o la deconstructivista fachada del Cuartel General del Cuerpo de Bomberos, obra de Gunther Suhrke Caballero, de 1997.
El Padre Lecaros permaneció en la Parroquia del Sagrado Corazón hasta principios de 1976, cuando se marchó de Arica y se estableció en Valparaíso, dejando una gran recuerdo y legado en la ciudad nortina. Le sucedió en la parroquia el Padre Jorge Correa Rojas, quien permaneció en el cargo hasta 1991, cuando fue relevado por el presbítero Santiago Sharp Langan. Correa falleció de un accidente vascular fulminante en Limache, en noviembre de 2017, causando gran congoja en la comunidad parroquiana de Arica, pues dejó también una gran impronta emocional en la ciudad.
Allá en el puerto, Lecaros fue nombrado Ministro por la comunidad de padres e hijos hermanos, y asumió como capellán de la Cárcel de Valparaíso, en donde trabajó dando orientación religiosa a los internos, asesorías jurídicas para muchos de ellos y, además, bendijo una imagen del Sagrado Corazón de Jesús dentro del penal. Un panel con su biografía en la parroquia del Arica, informa que con ocasión de dar la bendición a aquella imagen, Don Rupa declaró a la prensa:
"...esta iniciativa ha de permitir que todos los internos que tengan inquietudes religiosas y espirituales se acerquen al Sagrado Corazón de Jesús en busca de la fortaleza moral".
Dedicado ya a estos servicios, en octubre de 1978 fue trasladado y nombrado capellán de la Penitenciaría de Santiago, sirviendo con tanta vocación a esta labor que pasaba todo el tiempo allá en el recinto carcelario, como un preso más ("preso con los presos"), llegando a solicitar a su Superior Provincial el permiso para irse a vivir a aquella cárcel, como éste mismo lo reconociera después. Sus propios compañeros de la Residencia de San Ignacio solicitaron no otorgarle semejante autorización, en especial porque no querían perder la positiva unidad y alegría que proyectaba sobre su comunidad. Lecaros continuó sus labores, enseñó a orar a los reclusos y publicó algunos folletos de orientación.
Tras 38 años de servicio en la Compañía de Jesús, el Padre Ruperto Lecaros Izquierdo falleció el 10 de junio de 1981, en el Hospital Clínico de la Universidad Católica, víctima de un cáncer renal. Los ariqueños nunca lo olvidaron, y colocaron su nombre a la plazoleta que hace la punta de diamante en 18 de Septiembre con Esmeralda, enfrente del templo: Plaza Padre Ruperto Lecaros. En el poste que sostiene el cartel con este nombre en el área verde, se puede leer la siguiente inscripción, en una placa de mármol:
"P. Ruperto Lecaros Izquierdo
Sacerdote jesuita fundó la Parroquia Sagrado Corazón en 1970
☆ 1915 en Santiago
✞ 1981 en Santiago
Sacerdote de oración alegre y humilde servidor.
Se lo dedican sus parroquianos.
Arica, Diciembre, 2010".
La placita es un equilibrio perfecto entre suelo duro y césped, con arbustos bajos y grandes palmeras que hacen muy característico este picudo vértice de la ciudad. Hacia la punta de la misma, una cruz metálica azul proclama una rima visual de forma y diseño con la que está en la punta más alta del templo, atrás de ella, parecidas a las cruces cardinales de puntas agudas.
Hay una comunidad de vecinos activos y conocidos en torno a la Parroquia Sagrado Corazón, que después de Sharp Langan fue dirigida por el presbítero Amador Antonio Soto, a partir de 2005, seguido por el párroco Hernán Albornoz. Además de un lugar de reuniones, en la parroquia se realizan talleres y algunos encuentros familiares, musicales y barriales. Lamentablemente, no todos han sido respetuosos de la parroquia: en enero de 2015, por ejemplo, fue objeto de robos nocturnos, con un par de ladrones que se llevaron el dinero del diezmo y dos computadores, aunque fueron capturados después.
Además de los tradicionales bautizos y matrimonios, muchos ilustres de la región han sido despedidos aquí, como la Gobernadora de Parinacota María Isabel Marcelo, en septiembre de 2009, de sólo 37 años, fallecida en un trágico accidente carretero. También queridos devotos, como don Ricardo Rodríguez, recordado como un gran colaborador de la parroquia, quien falleció en junio de 2010. Un año después, en junio de 2011, fue velado el comunicador social Tomislav Simunovic Gran, de 55 años, destacado locutor ariqueño presidente regional de la Asociación de Radiodifusores de Chile (ARCHI); y en agosto de ese año, fueron despedidos en ella también los cabos Marcelo Burgos Contreras y Nelson Vargas Brito, de 25 y 22 años respectivamente, fallecidos de trágica manera en el trágico vuelco de un carro blindado en faenas de mantenimiento mecánico, en la Primera Brigada Acorazada Coraceros.
El clima de Arica, en tanto, no tuvo piedad con los más de 45 años de la parroquia y provocó algunos daños en el revestimiento e integridad de sus techos, además de algunos de los ladrillos del zócalo, por lo que -en los momentos que escribo estas líneas- se traza y ejecuta ya parte un proyecto de restauración del edificio, solicitado por el consejero regional Roberto Erpel con apoyo de las autoridades locales, retoques que bastante bien le vendrán al edificio.

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