viernes, 17 de noviembre de 2017

"CRÓNICAS DE UN SANTIAGO OCULTO": TEXTO BASE PARA LA PRESENTACIÓN DE MI LIBRO EN FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE SANTIAGO (FILSA, sábado 11 de noviembre de 2017)

  • Título: "CRÓNICAS DE UN SANTIAGO OCULTO"
  • Autor: Criss Salazar
  • Editorial: RIL® editores
  • Primera edición: octubre de 2017
  • Registro de Propiedad Intelectual: N° 273.439
  • Materia: Santiago (Chile) Historia - Vida Social y Costumbre
  • Composición e impresión: RIL® editores
  • Diseño de portada: Matías González Pereira
Hablar de las “Crónicas de un Santiago Oculto” me exige tener que partir comentando algo también sobre mi sitio web, que flota en la blogalaxia desde hace más de diez años ya: Urbatorivm, creado por mí en el año 2005, pero sobre la base de un sitio anterior al que había titulado El Goblin y de algunos artículos que subí dispersos por diferentes sitios ya desaparecidos, como uno titulado MiSantiago, que servía de guía ciudadana.
Urbatorivm, que ha recibido algunos reconocimientos importantes en todo este período, es un blog dedicado a la exploración y reconocimiento del hábitat urbano, histórico, cultural y folklórico, especialmente el de las ciudades. Nació centrado en la ciudad de Santiago, ampliándose a temáticas generales de urbes y viajes, con el tiempo, rasgo actual de los contenidos del mismo. Su origen, sin embargo, estuvo en una motivación personal, cuando vine a vivir a Santiago Centro (2003) y, para mi sorpresa, comencé a sentirme turista y explorador de mi propio medio urbano, con una perspectiva muy distinta a la de quien llega al corazón de Santiago sólo por cumplir con su jornada laboral o con compromisos estudiantiles.
La lectura algo limitada y parcial pero muy intensa, la había mantenido sobre la capital desde la juventud, y aun antes: desde mis días en el Liceo Manuel Barros Borgoño o mi época adolescente en cursos de natación de la Piscina Escolar de la U. de Chile; en el Club Social de Chilectra de calle Mac Iver (siendo niño, como hijo de un trabajador de esa compañía) o ya en los 90 como devoto infaltable de los viernes en el bar “Las Tejas” de San Diego. Noches interminables, con aventuras de reencuentro y redescubrimiento de nuestra propio espacio... Hoy sé que mi círculo y yo buscábamos -en realidad- ese Santiago más recóndito, perteneciente a la historia más romántica y etérea, como esa que hallamos también en las páginas de obras insignes de nuestra literatura nacional, como "Ni por mar, ni por tierra" de Miguel Serrano, "Memorial de Santiago" de Alfonso Calderón, o "El Santiago que se fue" de Oreste Plath.
Residiendo en pleno Centro, ahora todo cambiaba, sin embargo, y para bien. Liberado de las cadenas y los tiempos del transporte, contando con una jornada holgada y nuevas condiciones geográficas que permitían estirar cada día hasta la noche profunda incluso en la semana laboral, mi visión panóptica de Santiago se amplió hasta lo inverosímil. Y así comencé a investigar mi propio hábitat, buscando conocer la historia de todo lo que estuviese a mi alcance en este inmenso escenario abierto ante mí: cada edificio histórico, cada nombre de calle, cada personaje popular, cada monumento, lugar destacado, plaza, bar, restaurante, refugio. Facilitó mucho las cosas el hallarme residiendo enfrente de la Biblioteca Nacional y del Archivo Nacional, en aquel largo y prolífico primer período: cualquier duda se resolvía cruzando la Alameda.
Fue así, entonces, como nace Urbatorivm, con la reunión de toda esa información, imágenes y datos interesantes que iba atrapando en esta pequeña aventura. De hecho, decidí dejar para siempre una mala carrera que nada aportaba ya en mi vida, en ese período, por lo que comencé a buscar distracciones para mi desocupación con esta constante búsqueda.
Todo el material que aparecía en el camino comencé a subirlo al blog, en principio quizás más para mí que para otros lectores, pero consciente también de que había, a la sazón, escasísima información sobre Santiago en Internet, a diferencia de otras ciudades capitales del continente. Para ser claros, la información sobre nuestra metrópolis era pobrísima, muy deficiente y débil, acaso como si nuestra ciudad real no tuviese un reflejo de su existencia en ese mundo de la información de web y data. Fue razonable el resultado, entonces: ir llenando un vacío y comenzar a crear una audiencia de seguidores que aún permanecen activos y leales, considerándolos ya compañeros de viaje en estos quehaceres.
Pasó el tiempo, Urbatorivm fue premiado (como en 2010: “Mejor contenido local del Bicentenario”), y había comenzado a atender ya a periodistas, reporteros, investigadores, tesistas y estudiantes que se acercaban a mí buscando esa misma clase de información, precisamente… Sin habérmelo propuesto; quizás sin haberlo previsto siquiera.
El sitio tenía existencia casi por sí mismo, como podrá adivinarse, superando al propio autor en muchos aspectos. De esta manera, la responsabilidad de mantenerlo vivo fue creciendo y en más de una ocasión llegué a sentirme totalmente superado por las demandas de disposición y trabajo que requería el mismo. En un par de veces, de hecho, lo cerré convencido de que ya no podía gastar más esfuerzos en él sin retribuciones, medida que generó protestas de los lectores y me hizo acreedor de más de un adjetivo “descalificativo” por parte de quienes se sintieron traicionados con mi decisión, no comprendiendo mis razones de fondo para tomarla, por supuesto.
Fue en un segundo retorno a la escritura tras un receso de Urbatorivm, entonces, que la editora Fabiola Aldana, de RIL Editores, se puso en contacto conmigo tras conocer mi trabajo en 2015, invitándome a llevar adelante un proyecto de publicación con esta casa. Debo admitir que había rechazado antes invitaciones similares que se habían formulado en otras editoriales, un par al menos, pues tenía cierta resistencia a la idea de publicar fuera de internet y en un formato impreso, además de las dificultades que me provoca un estilo de vida andariego para asumir proyectos de largo plazo sin abandonarlos. Sin embargo, tras una reunión con Fabiola en que me planteó con mucha sinceridad, realismo y sin ornamentos sus expectativas sobre un libro con contenidos como los que yo manejaba, me dejó convencido de era la hora de dar un paso más arriba, avanzando un peldaño importante por encima de las limitaciones que siempre tendrá el soporte internet como herramienta de divulgación y difusión de conocimiento, pues no es una herramienta infalible.
En el stand de RIL Editores, en el momento del lanzamiento. Atrás, mi amigo de toda una vida, el músico Juan Pablo "Muñeco" Villanueva, quien con su amada Marcela Millie Soto, también folklorista, pusieron la buena nota de música chilena a mi debut literario. Fotografía tomada por mi amigazo César "Pelao" Reinoso.
Es así como nace, en consecuencia, “Crónicas de un Santiago Oculto” que ahora está disponible para todos Uds., como selección y desarrollo en una nueva y mejor instancia de la misma clase de contenidos que por tanto tiempo había estado llevando en el blog y que requerían ya de un salto mayor y más eficiente para el mismo público que llega atraído por esta clase de temáticas: el anecdotario de la ciudad, su arqueología urbana, los aspectos culturales y costumbristas que forman parte de la vida en la misma; esos detalles menos conocidos de la semblanza del Santiago que Santiago desconoce, a pesar de estar muchos de ellos parcialmente a la vista o, cuanto menos, a nuestro alcance, pero que la intensidad del ajetreo y del cumplimiento de los convencionalismos impide distinguir o visualizar.
Éste es un libro sin pretensiones de revelación o de iluminismo: es una guía, si así se la quiere ver, pero para el ciudadano que quiere sentirse explorador y redescubridor de su propio medio urbano, de su propio espacio de vida cotidiana, haciendo más interesante lo que podría parecer -por costumbre- sólo rutinario o deslucido en el día a día.
“Crónicas de un Santiago Oculto” aspira a ser, por lo descrito, una suerte de manual del viajero urbano, del quien no se aburre observando su propio escenario citadino y aspira a conocer parte de esa biografía metropolitana que se ha ido perdiendo (entre los cambios profundos, la selectividad de la memoria y la fragilidad del recuerdo), con una selección de 25 casos que van desde lo sorprendente a lo jocoso; desde lo insólito a lo conmovedor; y desde los orígenes coloniales de Santiago a la bullente ciudad de nuestros días.
CAPÍTULOS DEL LIBRO:
  1. Érase una vez… Santiago del Nuevo Extremo
  2. Nuestro primer 11 de Septiembre
  3. No se llamaba Huelén
  4. ¿Dónde quedaba Chuchunco?
  5. El carretón de los borrachos
  6. Apología del subterráneo de los jesuitas
  7. Las batallas olvidadas del Mapocho
  8. Las cerámicas perfumadas de las clarisas
  9. Ecos de un fallido primer intento de vuelo en globo
  10. El primer «paco» de la sociedad chilena
  11. El gran incendio de entre todos los incendios
  12. Lo que callan las campanas
  13. ¿Error o sabotaje en el puente de Cal y Canto?
  14. El misterioso escudo «alternativo» de Santiago
  15. En los días del tranvía
  16. Cómo y cuándo llegó el Viejito Pascuero
  17. Asesinato y suicidio en el Congreso nacional
  18. Un escándalo de espionaje que salpicó a Perón
  19. La piazza de la lucha de clases
  20. La república de los pelusas
  21. El extinto mono gigante de neón
  22. La elefanta mascota de los santiaguinos
  23. Palacios perdidos del insert coin en paseo Ahumada
  24. El terremoto atrapado en el vaso
  25. El poeta de las tapas callejeras
Éstas son crónicas que pasan por contenidos tales como la razón por la que la ciudad fue fundada con el patronato del Apóstol Santiago, la localización del mítico Chuchunco, la más grande tragedia incendiaria sucedida en nuestra historia (el Incendio de la Compañía de Jesús), la epopeya de los tranvías chilenos y cómo influyeron en los posteriores recorridos de micros, cómo llegó a Chile el “Viejito Pascuero” y por qué le llamamos así, el caso de un asesinato cometido por un diputado en el Congreso Nacional, la razón por la que seguimos llamando “Plaza Italia” a Plaza Baquedano y el porqué se ha convertido en nuestro deslinde social del “para arriba” y “para abajo”, y la existencia inadvertida por los peatones de toda una misteriosa red de tapas de ductos en los suelos de la ciudad con fragmentos de poemas inscritos en ellas… Sólo por adelantar algunos de los contenidos de este libro.
Todos estos capítulos, pues, tratan de temas que están a media vista, mal percibidos, invisibilizados, pero aún latentes en esta ciudad; palpitantes como huellas o improntas de su historia, de su propia vida y de sus propias etapas de desarrollo evolutivo. Acá mismo tenemos varios casos latentes, en el espacio físico en que hoy nos encontramos: la Estación Mapocho, que ya no es estación, y que casi fuera reducida a una pila de escombros tras su cierre, en los años 80. Afuera, en la fachada de este soberbio edificio (sobre el arco principal) está la imagen de un poético segundo escudo de esta ciudad que estuvo por varios años vigente antes de retornar a nuestro actual blasón de origen colonial, y que era conocido como el “Escudo Mapocho”. Y en los puentes de acá cerca, en los años 40 un desconocido benefactor de los niños del río intentaba salvar y dar cobijo a los chiquillos “pelusas”, inspirando con su obra a la de San Alberto Hurtado pero sin llevarse algún crédito. Y la calle Puente, junto al mercado, así fue llamada porque daba justo al majestuoso Puente de Cal y Canto, destruido en controversiales circunstancias en 1888; y al lado, el Mercado Central, cuando era la Plaza de Abastos del siglo XIX, tenía al que quizás fue el primer policía apodado “paco” en nuestra historia… Todos estos temas abordados en el libro, por supuesto.
Finalmente, para ir cerrando, un punto de unión profunda entre las filosofías de trabajo de mi blog “Urbatorium” y su resultado evolutivo correspondiente a “Crónicas de un Santiago Oculto”, es la creencia y el énfasis que he puesto a la convicción de que existe lo que me he permitido llamar la “metropósfera”, en contraposición o acaso adaptación material de lo que autores como Vladimir Vernadski y Pierre Teilhard de Chardin llamaron la noósfera, en su caso para referirse a la red o sistema de equilibrio y convivencia entre los seres inteligentes que hacen un conjunto de vida en un medio o hábitat.
Me explico: aunque en el caso la noósfera se trata de una visión más naturalista y biológica, quizás podemos proponernos también que existe un equivalente en esa “metropósfera” que me he empeñado en destacar, como el mismo espacio de inteligencia y convivencia orgánica pero en la artificialidad del hábitat humano-urbano, interactuando con normas e influjos de esa misma naturaleza sobre la cual ha crecido la ciudad, fagocitándola hasta cierto punto.
En efecto, la ciudad tiene su propia flora y fauna, por ejemplo: el parque, la plaza, la enredadera del balcón, la plantita "cultivada" en cuartos de luz del departamento por algunos, el perro callejero, el gato del ventanal, la gaviota perdida en el Mapocho, la temida araña de rincón, el pez coy tirando besos en el acuario del restaurante chino… La ciudad tiene sus propias manadas, tribus, lobos solitarios; sus buitres, sus cubiles, sus guaridas oscuras, sus ríos, sus escenarios más inteligentes, sus escenarios más tontos, sus plagas y pestes, sus geología real de montañas imponentes, y la de montañas artificiales que hemos hecho crecer compitiendo con ellas. Y allí, en esa frontera del desarrollo humano, hallamos el espacio de la cultura, el patrimonio, el legendario ("leyendas urbanas") y la identidad típicamente urbanos, que hacen de cada ciudad más que sólo una ciudad, como principios activos de sinergia y recursividad de toda comunidad, pueblo o sociedad.
A fin de cuentas, entonces, todo lo descrito recién es la tan humana e inhumana “metropósfera” a la que me refiero: ese ambiente urbano, espacio llamado ciudad que trasciende a la mera ingeniería de la construcción o del trazado de calles; todo lo que completa y encuentra lugar en ese espacio hecho para y por el hombre, en donde tienen sitio las interacciones, anécdotas, historias, tradiciones y memorias que dan cuerpo a “Crónicas de un Santiago Oculto”, que espero pueda complacer a todos sus lectores, partiendo por los que aquí se han hecho presentes.
Muchas gracias a todos Uds.
En FILSA 2017, sábado 11 de noviembre.

7 comentarios:

  1. Estimado, rara vez escribo comentarios a un post. Pero me pareció que la ocasión amerita un reconocimiento no solo al libro, sino que al trabajo realizado ya desde hace años.
    Saludos cordiales

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    1. Muchas gracias, estimado. Ahora si comprendo que había que dar este paso y saltar al libro. Muchos saludos a Ud.

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  2. En primer lugar, gracias por tantas y tantas horas de entretención leyendo este blog. En segundo lugar, ¿sabes dónde se podrá estar vendiendo tu libro?, no lo he pillado en el sitio de RIL ni en librerías. Saludos.

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    1. Muy agradecido. Solo se que debe ir muy pronto a librerias, pero parece que se ha atrasadoun poco.

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  3. Merecido libro, merecida edición, maestría en el contenido,
    interesantísimas notas para compartir en los descansos familiares, para escuchar a nuestros padres y abuelos y comentar en las reuniones con los viejos compañeros del colegio... para todos aquellos que aman esta ciudad...mucho éxito Criss junto a Urbatorivm...Y nuevas felicitaciones por su épica y su obra...''El Funye'' Agrupación Raúl Morales Álvarez.-

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  4. Este libro es uno de los "inpirateables", de los que hay que comprar porque uno sabe que es una contribución al trabajo de un autor cercano que hace cosas de calidad como se puede ver en su blog.

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  5. Por años he visto tu ir y venir entre letras, aciertos y temores. Lo lograste, cruzaste el río....no era tan terrible. Espero leer tu libro en vacaciones, con calma. Te felicito por tu logro y me enorgullece mucho......

    ;)

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Gracias por dejar su opinión en nuestro blog de URBATORIVM. La parte final de todas estas historias las completan personas como Ud.

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