martes, 21 de mayo de 2013

UN ALCANCE POCO CONOCIDO SOBRE LA EPOPEYA DEL 21 DE MAYO DE 1879 Y SUS CONSECUENCIAS DIPLOMÁTICAS

Nota: este artículo estuvo publicado acá (en esta misma dirección de entrada) por mucho tiempo en una versión resumida y más corta, pues iba a ser llevado a otro blog con temáticas más propias de su contenido. No me gusta modificar textos ya publicados, pero como corresponde al principal y que fue redactado hacia la misma época en que publiqué su resumen acá, he decidido reemplazarlo sobre el anterior para evitar confusiones y redundancias en las entradas. Espero que el lector me perdone esta pequeña licencia, sólo por respeto a la cronología en que fueron hechas y la unidad de los contenidos dentro de cada entrada del blog.
La epopeya de Iquique-Punta Gruesa, que recientemente iluminó otra vez nuestro calendario de efemérides, pudo haber sido mucho más que un caso para exposición escolar de valentía heroica o sólo una fuente de simbología patriótica, pues constituyó un hito de profundas y muy reales consecuencias diplomáticas que, en la práctica, aseguraron el futuro de Chile en aquella contienda y volcaron el curso que estaba tomando hasta ese momento la proyección de los aliados, particularmente en relación al involucramiento de la República Argentina en el conflicto bélico.
Se recordará que, además de la cuestión territorial en el Norte, a la sazón continuaba vigente la disputa con el país platense por la posesión de la Patagonia Oriental y Magallanes. Era casi imposible que lo sucedido en Iquique no tuviese algún alcance en este complicado y ardiente contexto.
Argentina tenía aprobada en la Cámara de Diputados y por amplia mayoría (48 votos contra 10) la declaración de guerra contra Chile, desde septiembre de 1873. No era otra cosa que su respuesta a la invitación que, secretamente, le estaban formulando Bolivia y Perú para entrar a la alianza, indignando al diputado argentino Guillermo Rawson que fue parte de la votación por la negativa, y quien escribía reservadamente a su amigo Plácido Bustamante, el 21 de septiembre:
"…nosotros, en fin, aceptamos sin condiciones el pacto formado por la inspiración de intereses que no son nuestros y conspiramos tenebrosamente en el sigilo contra la república más adelantada de Sudamérica, nuestra vecina, nuestra hermana en la lucha de la Independencia, nuestra amiga de hoy…".
Siendo inminente la entrada argentina a la alianza, la buena estrella de Chile vino a manifestarse con el empeoramiento de las relaciones entre Argentina y Brasil justo en esos meses, dejando pendiente la aprobación del Senado al proyecto de ley luego que éste decidiera darse un tiempo para estudiarlo, motivando inquietudes y malestar en la diplomacia peruana que hizo saber a Buenos Aires su temor de que terminara apartándose del compromiso. Para la alianza, además, pesaba también que la cuestión entre Bolivia y Argentina por la posesión de Tarija aún no estaba resuelta, y el temor de que pudiese provocarse un acercamiento estratégico entre Chile y Brasil si llegaba a ser conocida esta negociación.
Justo en este período de espera y estudio del proyecto, vino a firmarse casi providencialmente el acuerdo entre Chile y Bolivia que permitió arribar en el Tratado de 1874, distendiendo parte de la rigidez por la cuestión territorial al eliminar mecanismos como el condominio y la repartición de riquezas, que se habían establecido en el tratado de 1866 y que sólo acabaron irritando más las relaciones entre ambos países en disputa por la posesión de Atacama.
Sin embargo, el estallido de la guerra y la gesta de Iquique tendrían lugar justo cuando se transitaba por un momento crucial para que el Senado platense decidiera por fin si entraría a la alianza de Perú y Bolivia, con el proyecto repuesto en el tapete ante el escenario del conflicto y las exigencias aliadas por cumplir con el mismo.
A tal punto había llegado el interés para que Argentina aprobara el proyecto de guerra, que el ministro representante argentino en Perú, José Evaristo Uriburu, recibió por una intermediación del Ministro de Justicia de Bolivia don Julio Méndez, una propuesta de franja territorial en el Pacífico desde el paralelo 24º al 27º, que La Paz le ofrecía como moneda de cambio para entrar a la guerra. Ya el 26 de marzo, entonces, la Cancillería del Perú había instruido a su agente en la capital argentina, Aníbal Víctor de la Torre, para que consiguiera la adhesión de Buenos Aires basándola en esta singular propuesta, agregando que su patria "vería con placer que la Argentina tomase asiento entre los Estados del Pacífico".
Coincidía que, desde fines de ese mes, el futuro Presidente de Chile don José Manuel Balmaceda, había llegado a Buenos Aires como enviado especial de Santiago para asegurar la neutralidad del Plata y cumplir los compromisos de solución de la cuestión territorial entre Chile y Argentina, encabezando una complicada misión integrada por su hermano José Ramón, los secretarios Adolfo Carrasco Albano y Guillermo Puelma Tupper y el adicto Cornelio Saavedra Rivera. Su presencia allá se había convertido en un infierno desde recién desembarcado, debiendo soportar diariamente manifestaciones argentinas a favor de los aliados y ataques a la legación chilena o su comitiva. Una turba belicosa permanecía concentrada frente al edificio, protestando ruidosamente contra la presencia del ministro y proclamando simpatías por los aliados. De hecho, el mismo día 5 de abril en que Balmaceda presentó credenciales, durante la noche se realizó una controvertida reunión de confraternidad dirigida por Oficiales del Ejército argentino, brindando abiertamente "por la próxima victoria sobre Chile" por parte de los aliados.
Justo vino a tener lugar la gesta heroica de Iquique en el mes siguiente, uno de los más complejos y peligrosos que haya visto la legación chilena en Buenos Aires durante su historia. Tanto era así que el Canciller Domingo Santa María había pedido a Balmaceda cancelar la misión y volver a Chile, el día 2 de mayo, recibiendo la negativa del enviado como respuesta. Balmaceda, aferrado a los últimos sentimientos americanistas que profesó por tanto tiempo y que aún no caían heridos de muerte como consecuencia de su calvario en Buenos Aires, aún confiaba en obtener una respuesta satisfactoria de las autoridades locales.
Se sabe que las primeras noticias difundidas sobre la doble gesta del 21 de mayo, con los combates de la Rada de Iquique y de Punta Gruesa, fueron muy fraccionadas y confusas, perturbadas por las dificultades de la comunicación de esos años y también por la ansiedad de la propia situación en pleno ambiente de guerra. Por las distancias, entonces, la información sobre la muerte en combate del Capitán Arturo Prat y los héroes chilenos de la "Esmeralda", arribó a Buenos Aires doblemente contaminada por la parcialidad y por la pasión patriótica aliada, a partir de los días 23 y 24.
Una serie de historias imprecisas y especulativas venían dándose por hecho desde hacía semanas en Argentina: que Bolivia había recuperado Calama, que el "Huáscar" había echado a pique a la nave chilena "O’Higgins", etc. Ahora, pues, endeblemente informados sobre lo que acababa de suceder ese 21 de mayo, los grupos más belicistas se enteraron o bien se concentraron en solo la mitad de la historia: que la "Esmeralda" había sido destruida por el "Huáscar", anotando un triunfo peruano. Eufóricos, improvisaron un verdadero carnaval callejero de festejos y luego aparecieron titulares delirantes de la prensa, donde se aseguraba que la "Covadonga" se había rendido de manera humillante y que ahora la flota peruana marchaba para bombardear Valparaíso. Sólo editoriales de periódicos como "La Tribuna" y "La República", además de la prensa extranjera, evitaron caer en esta extravagante precipitación. Y luego, dando por hecho que Argentina entraría al apoyo directo de Perú y Bolivia dada esta eventual destrucción del poder naval chileno, a las pocas horas organizaron una masiva velada en el Teatro Colón de Buenos Aires, presidida por Bernardo de Irigoyen, los Generales Frías y Guido y varias otras autoridades, celebrando el "triunfo aliado" en Iquique.
Sin embargo, la amarga sorpresa se la llevaron el día 25, cuando llegó la totalidad de la historia sobre lo que había sucedido: los chilenos actuaron con coraje y bravura impresionantes, siendo saludado su arrojo por todos los veedores internacionales. Y para peor, la marina de guerra peruana acababa de perder una de sus naves más importantes con la destrucción de la "Independencia" por la sagacidad de Carlos Condell y los hombres de la débil "Covadonga", en una batalla prácticamente sin parangón desde la lucha de David y Goliat.
La instantánea decepción de los grupos belicistas en la capital argentina fue mayúscula. La gran concentración que por semanas había hostigado a la legación chilena desapareció de súbito, y ya en horas de la noche de ese mismo día, el Canciller argentino Montes de la Oca acudió a felicitar a Balmaceda porque "la Marina de Chile se ha cubierto de glorias".
Desde aquel instante, la actitud de Buenos Aires estuvo expectante, marginando las voces de los que habían presionado para una intervención y que veían con triunfalismo la entrada a la alianza. Fueron meses de contención y de exasperaciones, en que se venía la hora de enfrentar el tema decisivo para Argentina: la ratificación o rechazo del Senado a la ley que autorizaba al Ejecutivo para declarar la guerra a Chile, compromiso que Perú insistía desesperadamente en que Buenos Aires cumpliese. Lo propio hacía Bolivia, con el envío de Antonio Quijarro a la capital platense.
Sin embargo, tras la destrucción de la "Independencia" era algo quimérico ya esperar que Buenos Aires se involucrara directamente en la guerra tras tantos años de postergaciones, considerando que la creencia en una superioridad de la marina de guerra peruana -en calidad y material- era uno de los conceptos que movilizaron la confianza para allanarse a conversar sobre la entrada a la alianza secreta y su aprobación en la Cámara de Diputados.
Era esperable lo que sucedió en el Congreso de Argentina, entonces: el Senado dejó detenida la discusión del proyecto de ley, prolongándola por todos esos meses, a la espera de noticias favorables que nunca llegaron. El proyecto se vio frenado y aplastado, de esta manera, por las dudas generadas tras lo ocurrido en Iquique, pues se había confiado fundamentalmente en el desempeño peruano en el mar para tomar la decisión de aprobar la declaratoria, quedando ésta en tenso y angustiante suspenso.
La razón para decidir abortar el proyecto llegaría sola: con la muerte del Almirante Miguel Grau y la caída del "Huáscar" en manos chilenas, emboscado en Angamos el 8 de octubre, fue sellado definitivamente el destino de la guerra en los mares y de la participación argentina en la misma. Acto seguido, el Senado que había postergado la discusión de la declaratoria de guerra a Chile ya para el período de legislatura extraordinaria de ese año, retiró el proyecto de ley a mediados de ese mismo mes de octubre, visualizando imposible a esas alturas alguna forma en que los aliados pudieran ofrecer las condiciones necesarias para embarcar su país en semejante aventura.
Dicho de otra manera, entonces, la doble epopeya del sacrificio de Prat y los héroes de la "Esmeralda", sumada a la victoria de Condell y sus hombres en la "Covadonga", fueron lo que comenzó a abatir el optimismo de las fuerzas políticas simpatizantes con la incorporación de Argentina a la alianza con Perú y Bolivia, y así el enviado Balmaceda pudo encontrar el clima necesario para exigirle mantener la neutralidad durante la guerra, situación que a la larga, sería definitiva para los resultados en la conflagración.
Hay muchas razones para considerar que la Guerra del Pacífico fue ganada por los chilenos a partir de ese 21 de mayo de 1879, a pesar de que le quedaban aún largos cinco años para terminar. Incluimos en tal conclusión, entonces, el alcance diplomático que también tuvo sobre el conflicto entre Chile y Argentina, a pesar de todas las observaciones que puedan hacerse sobre el posterior desarrollo de la controversia territorial sobre la Patagonia y Magallanes y de la propia guerra con los dos países aliados...
...Dos, que casi fueron tres.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por dejar su opinión en nuestro blog de URBATORIVM. La parte final de todas estas historias las completan personas como Ud.

Qué ver en una visita?

Aconcagua (9) Aeronautica (12) Africa (4) Alemania (4) Alto Hospicio (11) Angol (2) Animitas (72) Antartica (31) Antofagasta (19) Apuntes (6) Arabes (20) Arabesco (13) Araucania (8) Arauco (2) Archipielago Juan Fernandez (1) Arequipa (6) Argentina (30) Arica (41) Armas (23) Arqueologia (76) Arquitectura en hierro (22) Art Deco (34) Art Nouveau (18) Arte (179) Austria (1) Aysen (9) Bares-Restoranes (146) Barroco (53) Bauhaus (10) Belgas (1) Biobio (1) Bizantino (9) Bohemia (162) Boites (26) Bolivia (18) Bomberos (33) Brasil (3) Britanicos (37) Buenos Aires (4) Burdeles (24) Cachapoal (1) Cafes-Salones de Te (17) Cajon del Maipo (14) Calama (2) Caldera (8) California (1) Calles (79) Campo (109) Candilejas (53) Carreteras (55) Cartagena (3) Casonas (99) Cauquenes (1) Cementerios (60) Cerros y montañas (40) Chañaral (1) Chile (1042) Chillan (5) Chiloe (13) Choapa (7) Ciencia (71) Cine (11) Cinema-Teatros (39) Circo (16) Cites-Conventillos (17) Cocina (58) Cocteleria (56) Colchagua (2) Colombia (1) Coloniaje (148) Comercio (188) Comics (30) Compañias (90) Concepcion (8) Conmemoracion (127) Copiapo (30) Coquimbo (21) Criminologia (28) Croatas (6) Cur (1) Curico (1) Curiosidades (240) Delincuencia (62) Deporte (42) Desierto de Atacama (53) Diplomacia (23) Diseño (92) Edad Media (19) Edificios historicos (174) Edificios populares (66) Educacion (72) Egipto (2) El Loa (1) El Maipo (2) El Maule (12) El Tamarugal (24) En prensa/medios (42) Errores (109) Esoterismo/Pagano (74) España (18) Estatuas-Monumentos (122) Etimologia-Toponimia (154) Eventos (47) Exposiciones-Museos (64) Fe popular (142) Flora y fauna (112) Folklore-Tradicion (212) Fontanas (39) Fotografia (24) Franceses (89) Francia (9) Frutillar (2) Gargolas-Grutescos (19) Georgiano y victoriano (25) Germanos (32) Gotico (18) Gringos (31) Guerra Chile contra Confederacion 1836 (11) Guerra Chile-Peru contra España 1865 (2) Guerra del Pacifico (78) Guerra Peru-Bolivia 1841 (1) Guerras antiguas (5) Guerras civiles y golpes (38) Hechos historicos (127) Heraldica (29) Heroes (83) Hispanidad (117) Holanda (1) Hoteles (32) Huasco (3) Huasos (60) Humor (62) I Guerra Mundial (2) Iglesias y templos (103) II Guerra Mundial (6) Imperio Romano (21) Independencia de America (46) Indigenas (101) Industria (74) Instituciones (167) Iquique (74) Isla de Pascua (1) Israel (1) Italia (35) Italicos (43) Jerusalen (1) Judios (10) Juegos (42) Junin (1) La Paz (1) La Serena (18) Lejano oriente (38) Lima (2) Limari (9) Linares (2) Literatura (121) Llanquihue (1) Los Andes (2) Lugares desaparecidos (213) Madrid (1) Magallanes (35) Malleco (1) Marga Marga (1) Mejillones (4) Melipilla (1) Mendoza (2) Mercados (23) Mexico (1) Militar (93) Mineria (50) Misterios (109) Mitologia (158) Mitos urbanos (121) Modernismo-racionalismo (15) Mujeres (77) Musica (68) Navegacion (45) Negros (12) Neoclasico (151) Neocolonial (22) Neorrenacentismo (1) Niños (99) Numismatica (16) Ñuble (5) Obeliscos (16) Orientalismo (12) Ornamentacion (107) Osorno (1) Ovalle (5) Palacios (24) Paleocristianismo (20) Palestina (1) Panama (1) Parinacota (1) Paris (1) Patagonia (21) Patrimonio perdido (120) Peñaflor (1) Periodistas (29) Personajes culturales (160) Personajes ficticios (52) Personajes historicos (181) Personajes populares (172) Peru (53) Pesca (17) Petorca (5) Philadelphia (1) Pisagua (1) Playas (33) Plazas y parques (164) Polacos (1) Politica (59) Productos tipicos (81) Publicidad (58) Puentes (35) Puerto Montt (6) Punta Arenas (9) Quebrada de Tarapaca (13) Quillota (2) Radio-TV (53) Rancagua (3) Ranco (1) Reliquias (154) Renacimiento (3) Reposteria/Confiteria (22) Rio Chili (1) Rio Mapocho (44) Rio Tevere (3) Roma (33) Rotos (94) Rusia (1) San Antonio (5) San Pedro de Atacama (2) Sanidad (50) Santiago (663) Semblanzas (136) Sicilia (1) Simbolos/Emblemas (75) Sociedad (145) Suiza (1) Suizos (1) Tacna (5) Talagante (8) Talca (3) Tarapaca (95) Tecnologia (82) Terrores y fantasmas (94) Tierra del Fuego (12) Tocopilla (2) Tragedias (199) Transportes/Estaciones (80) Tucuman (1) Tudor (28) UK (8) Uruguay (1) USA (20) Valdivia (4) Valle de Azapa (10) Valle de Elqui (15) Valparaiso (32) Vaticano (5) Venezuela (6) Viña del Mar (3) Websites recomendados (10)