jueves, 13 de diciembre de 2012

ALGO "DIGNO DE RIPLEY"... AUNQUE USTED NO LO CREA

Se dice que algo insólito e increíble “es digno de Ripley” no por alguna relación con la multitienda del mismo nombre, como parecen creer algunos, sino con relación a una famosa personalidad de la cultura popular norteamericana: el periodista e ilustrador Robert L. Ripley (1890-1949), quien hizo universalmente conocido por sus crónicas sobre hechos extraños, bizarros, anormales y excepcionales que presentaba en la serie “Ripley’s believe it or not!”, que para el mundo hispanoparlante se tradujo como “Ripley: ¡Aunque Ud. no lo crea!”.
La serie comenzó a ser presentada primero en viñetas con dibujos hechas por el propio Ripley, publicadas en formato de revistas partir de 1918, desde donde saltó después a tener un espacio propio en varios diarios y, más tarde, una serie propia de televisión. Por esos cuadros pasaban crónicas sobre esqueletos de supuestas sirenas, pruebas de que la canción nacional de EE.UU se basa en un canto viejo canto de bares, el caso de un hombre con un cuerno, las siniestras circunstancias del asesinato de Rasputín, el hombre más alto del mundo, el más pequeño, el más gordo, los primeros siameses, etc.
Algunos creen que este extravagante y extraño coleccionismo lo hizo inspirado en la obra de otro famoso “cazador” de hechos anormales: Charles Fort. Ripley también montó una enorme galería personal de miles de objetos, documentos, fotografías y pruebas de hechos extraños recolectados por todo el mundo (como buen excéntrico, también era millonario), y que hoy son exhibidos en varios museos internacionales pertenecientes a la cadena que lleva su apellido y que han convertido su trabajo en un verdadero culto.
Como siempre se trataba de hechos insólitos, inexplicables o francamente difíciles de aceptar en una primera lectura, se popularizó así la indicación de que algo es “digno de Ripley” cuando resulta extraordinario, raro o desacostumbrado, trascendiendo incluso a la vida del propio Robert L. Ripley. Y parece que su uso llegó tempranamente a Chile, pues aparece mencionado -por ejemplo- por Leonidas Bravo en “Lo que supo un Auditor de Guerra” de 1955, cuando comenta de una curiosa treta con la cual autoridades de la efímera República Socialista lograron zafarse de una demanda en su contra en 1932: “Fue ciertamente un caso digno de la colección de Rippley” (sic), declara allí Bravo.
Sin embargo, es probable que el dicho haya sido “reimpulsado” en nuestro país gracias a la exhibición de una nueva temporada televisiva de la franquicia “Ripley: ¡Aunque Ud. no lo crea!” (1982-1986), con el actor Jack Palance en la conducción principal. Eso explicaría la vigencia que aún mantiene la expresión “digno de Ripley” en el habla hispana, además.
Para conocer más del Universo Ripley y sus hechos insólitos, ir al siguiente sitio: ripleys.com. A continuación, algunas de las viñetas de "Increíble pero Cierto" de Ripley, publicadas en la presa de Chile en los años 50:

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