martes, 13 de marzo de 2012

PLAZA DE LAS COLUMNATAS DEL CEMENTERIO: EX CABALLERIZAS DE GUERRA EN LA AVENIDA DE LA PAZ

Vista antigua de la plaza, hacia 1930.
Coordenadas: 33°25'5.27"S 70°39'0.81"W
Santiago es una ciudad que desprecia los espacios abiertos y las explanadas. Es como si nos invadiera la ira y la compulsión por arrojarle cemento y hormigón a todo lo que esté por debajo de la altura de un segundo piso. Nuestras ilustres autoridades políticas hasta destruyeron el Aeropuerto los Cerrillos en este afán incomprensible que tanto gusta a las empresas inmobiliarias, excusándose en abrirle paso a otro de los monstruosos proyectos "bicentenarios" eventualmente fracasados.
Santiago sería un lugar más bello si contara con más espacios abiertos como el de Plaza la Paz, al final de la avenida homónima y a las puertas del principal cementerio de nuestro país en la ex avenida del Panteón (después, La Unión-Profesor Zañartu), verdadera maravilla histórica que rodea la antigua fosa donde fueran sepultadas las víctimas del incendio de la Compañía de Jesús en 1863 según se ha dicho, justo bajo la estatua de homenaje a los infortunados que encontraron la muerte en esa catástrofe, aunque hay alguna versión según la cual dicho foso estaba dentro del cementerio, en un lugar donde pasó provisoriamente el monumento allí visible y luego de ser sacado de su sitio original en el ex Congreso Nacional.
Las construcciones de antiguos arcos de enladrillados se extienden alrededor de la plaza como una medialuna, cortada sólo por la avenida La Paz en su desembocadura, pues esta calle fue abierta a principios del siglo siguiente. En su tiempo, se les llamaba Caballerizas de O'Higgins pues, originalmente, esta edificación de columnas y arcos correspondía establos, los mismos que ocupó en Santiago el glorioso Regimiento 7º de Línea, el famosísimo "Esmeralda" renacido en mayo de 1879 con el masivo reclutamiento voluntario de civiles tras el Combate Naval de Iquique, en plena Guerra del Pacífico. Tras la contienda del Norte, los integrantes del regimiento tuvieron allí sus establos, entre todos estos arcos y columnas de ladrillo dispuestas en semicírculo. Por eso es denominada también Plaza de las Columnatas o simplemente como el Hemiciclo de La Paz.
La Plaza de las Columnatas del final de la avenida La Paz, todavía en la época del tranvía (fuente imagen: Flickr de SantiagoNostálgico).
La Plaza de las Columnatas atestada de gente en 1962, durante los funerales de don Carlos Dittborn, en fotografía publicada por la revista "En Viaje". Innumerables personajes de nuestra historia, artes y política han sido despedidos con discursos dados en este punto preciso de la avenida La Paz, como última parada antes de su entrada final al Cementerio General.
Vista aérea actual del complejo, entre avenida La Paz y el acceso al Cementerio.
Hacia el cambio de siglo, las instalaciones sufrieron algunas remodelaciones importantes. Se convirtieron en residencias y bodegas para los trabajadores del Cementerio General todas las innumerables habitaciones que se hallan detrás de las enormes puertas. Si bien la plaza se mantuvo, todo el círculo comenzó a ser utilizado como estacionamiento del camposanto. La apertura de calle La Paz consagró este sitio como el final de los funerales, constituyéndose innumerables veces como escenario de despedidas y discursos finales antes de la entrada definitiva del fallecido hacia el camposanto.
El trazado de los tranvías estaba hecho precisamente rodeando su forma hemisférica, constituyendo un punto especialmente importante de intercambio en las líneas del antiguo transporte. Los rieles se instalaron por el año 1928, según se constata en la data de fotografías de los trabajos allí realizados. Hacia la proximidad del medio siglo, las habitaciones del Hemiciclo ya eran ocupadas por comerciantes y floristas, además, lo que daba a la plaza mucha más vida y actividad de la que puede observarse hoy día.
El terremoto del 3 de marzo de 1985 estuvo al borde de echar abajo estas centenarias construcciones. Quedaron tan dañadas que debieron ser abandonadas, permaneciendo así por varios años más. En 1992, todo el sector del cementerio pasó a manos de la Municipalidad de Recoleta y, en la proximidad del siglo XXI, se trazó un gran proyecto de restauración de todo el complejo, además del rescate de la plaza y el adoquinado de todo el círculo. Los adoquines se retiraron de las calles, sin embargo. A partir de inicios de 2002 y por algunos meses más, avenida La Paz estuvo intervenida en este punto y con el tráfico vehicular cortado. Finalmente, cuando terminaron las obras, las lonas bajaron revelando las hermosas instalaciones que hoy son el jardín de la entrada al cementerio. El terremoto del 27 de febrero de 2010 volvió a castigar estas estructuras, botando parte de sus cornisas y haciendo marcas que no alcanzan a aprecer en las imágenes que aquí publico, pues son anteriores al cataclismo.
La plaza actual conservaba lealmente la antigüedad de sus edificios "en la medida de lo posible", y la carga histórica que allí anuda sus hilos. Las estatuas que antes estaban en la fachada y otros lados del acceso principal del cementerio, en su enorme portal cupular, fueron descendidas hasta los jardines, donde hoy podemos ver casi a su propia altura los rostros de dolor de las cuatro monjas y dos gigantes de como tres metros, congelados con actitudes meditativas en la roca como sus ancestros, fueron puestos del otro lado de la media luna de arcos y puertas.
En la XIII Bienal de Arquitectura realizada en octubre de 2002, se premió la restauración de la Plaza de La Paz con el Primer Lugar a la Recuperación Urbana. Desde entonces, las ex caballerizas y columnatas han servido de lugar de exposiciones varias, como la Feria Casa Mater del año 2003, además de algunos actos públicos y presentaciones de colectivos artísticos. Ese mismo año, el grupo nacional "Los Jaivas" realizó un recital en homenaje a su recién fallecido vocalista principal, Eduardo "Gato" Alquinta.
Por alguna razón, sin embargo, la fuerza artística no ha logrado devolverle la vitalidad necesaria y defintiva a este sitio, que sigue permaneciendo frío y mustio, como una prolongación hacia el exterior del ambiente dentro del cementerio.
Los vida vuelve paulatinamente a la ex caballerizas, a pesar de todo. Su aspecto sombrío y siniestro cedió a un sistema de iluminación desde el suelo, que resalta sus líenas rústicas pero elegantes. Algunos skaters haciendo acrobacias entre los arcos de cada enorme columnata, y de cuando en cuando el público podrá ver alguna presentación musical o de obra de teatro frente a ella. Queda pendiente el proyecto de traer de vuelta el comercio hacia cada uno de los locales que forman el doble edificio, con lo que se quizás recuperaría de forma definitiva la vitalidad de la Plaza de las Columnatas de La Paz.
Con relación a esto último, actualmente existe un proyecto implementado por la Municipalidad de Recoleta para convertir parte de estas instalaciones, por procesos de licitación, en salones de té, cafés, galerías de arte, locales de antigüedades y, en general, un paseo cultural. Parece el sueño de quien quisiera ver recuperado este sitio. También se planifica habilitar un centro cultural propio en el lugar.
Tengo entendido que los arquitectos que recuperaron gran parte del barrio La Chimba con el plan de restauración y remodelación de Recoleta, le llaman la "rambla", me parece que tomando un término usado para ciertas avenidas anchas y espaciosas como las de Cataluña. El mismo programa "Recoleta, Ponte Bella" hizo que se renovaran elementos estructurales de la obra, devolviéndole rigidez y resistencia durante el año 2007, obviamente que sin saber que en tres años más el terremoto afectaría mucho de los avanzado. A pesar de todo, con todos estos esfuerzos quizás ya es la hora de insistir en ofrecer a la Plaza La Paz, con el conjunto de las ex caballerizas y sus esculturas, como dignos merecedores de la categoría de Monumento Histórico Nacional.
Ojalá que el proyecto no sea sólo una ilusión tras tantos años sonando en sus salas, detrás de esas enormes puertas de madera, las máquinas de la intervención humana que anunciaban con su bullicio la llegada de un destino mejor.
Espero poder actualizar oportunamente el tema de la Plaza de La Paz, si este soñado proyecto de paseo cultural se concreta exitosamente.

6 comentarios:

chascas dijo...

que gran blog... este lugar, debe ser uno de los que mas me llama la atención de santiago...

Jorge Figueroa dijo...

Leer estas historia.....me hace recordar que viví ahi toda mi infancia...que mis mejores amigos son de estos portales....tantas historias...para quienes no saben existe una gran familia portalina que se junta y rememora de vez en cuando esa época gloriosa que nos robo el terremoto del 03.03.1985, pero que aun vive en nuestros corazones.

Jorge Figueroa dijo...

Leer estas historia.....me hace recordar que viví ahi toda mi infancia...que mis mejores amigos son de estos portales....tantas historias...para quienes no saben existe una gran familia portalina que se junta y rememora de vez en cuando esa época gloriosa que nos robo el terremoto del 03.03.1985, pero que aun vive en nuestros corazones.

ariel dijo...

los portales del cementerio.
fue la madre de varias generaciones
en la cual yo participe mis hijas
como muchas fam. que vivieron en estos portales que no vio crecer y nos dejo grandes recuerdo de nuestra estadia grandes amigos ya que en fondo fuimos una gran fam.
los recuerdo a pesar de la pobresa son una riqueza muy grande saludo a todos los portaliano.

Anónimo dijo...

n

Arturo Muñoz dijo...

Hoy convertida en refugio de indigentes. Una pena... ¿ habrá forma de recuperar su belleza arquitectónica y devolverles la dignidad a las personas que ahí " habitan " ?

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Gracias por dejar su opinión en nuestro blog de URBATORIVM. La parte final de todas estas historias las completan personas como Ud.

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